El hotel es una casa antigua reacondicionada para funcionar como hotel.
Una casa de 150 años de antigüedad para disfrutar de Monguí. El staff (Graciela y Alfonso) hacen de la experiencia lo mejor de la estadía.
El lugar es muy bueno para descansar, sólo se consumió el desayuno y es muy, muy bueno. Camas cómodas, todo muy bien organizado y aseado.
Muy cerca del parce. Recomendado.!
La atención de la persona que atiende en el servicio de la noche es espectacular, muy amable y la ubicación ofrece tranquilidad para descansar.
La ubicación es cerca a supermercados, tiendas de barrio, polideportivo, transporte publico, muy cerca queda la plaza principal a la cual se puede llegar caminando sin dificultad, el personal es muy
Mi estadía en el hotel fue excepcional. Desde el momento en que llegué, el personal fue muy amable y servicial.
Un lugar muy bonito y cómodo, los dueños son muy amables y lo mejor es que aceptan mascotas.
Buen hotel, al cual volvería en otra ocasion. Nos atendieron con mucha amabilidad. Habia donde parquear. La habitación era amplia, sencilla, y tenía lo indispensable. Que paisaje.
Nos hospedamos en este hotel como familia y quedamos muy satisfechos con la experiencia. El ambiente es tranquilo, cálido y familiar, ideal para un viaje con niños y adultos mayores.
Excelente lugar para desconectarse de la ciudad, 100% naturaleza, definitivamente hermoso, servicio excepcional.
Un lugar increíble muy tranquilo y perfecto para desconectarse del mundo la comida y la atención fue muy buena.
Indicaciones precisas para llegar, no hagan caso a waze, Alejandro nos dió las pautas para llegar, habitaciones con hermosa vista, muy verde y tranquilo. La comida deli y la atención cálida.