La catedral de San Vito es un templo dedicado al culto católico situado en la ciudad de Praga. Forma parte del conjunto artístico monumental del Castillo de Praga y es la mayor muestra del Arte gótico de la ciudad. Desde 1989 está dedicada a San Vito, San Venceslao y San Adalberto.
La catedral de San Vito es el símbolo de Praga y de toda la República Checa, tanto por su historia tempestuosa como por su valor artístico. Fue la culminación de las reivindicaciones de los reyes de Bohemia que quisieron convertir la diócesis de Praga en arzobispado.
De estilo neogótico fue la primera que se terminó. Está decorada con estatuas de catorce santos, la del rey Carlos IV y una de sus arquitectos. Los portalones de bronce realizados por Otakar Sapniel, se cosntruyeron en 1927.