El propósito del viaje es fundamental para decidir la ubicación del alojamiento. Para turistas interesados en historia y arquitectura, Canterbury es ideal. Viajeros de negocios pueden preferir hoteles cerca de centros de conferencias o puntos estratégicos de transporte, como en Maidstone o cerca de aeropuertos cercanos. Familias que buscan actividades de ocio suelen optar por zonas próximas a parques temáticos o playas, como en la costa de Margate o Folkestone.
El presupuesto también condiciona la elección entre alojamientos que van desde hoteles boutique, hostales económicos, apartamentos con cocina hasta casas de huéspedes con encanto rural. El desayuno incluido es especialmente valorado por quienes quieren optimizar tiempo y energía para recorrer la región. Servicios adicionales como parking privado, Wi-Fi estable y aire acondicionado pueden ser imprescindibles para viajeros de negocios o para quienes planean desplazarse en coche. Una piscina podrá ser un plus atractivo para familias o quienes viajan en verano.