Los cuartos son un poco antiguos, calculo que tendrían unos 10 años, pero tienen roperos, veladores para poder ordenar y poner las cosas que trae uno.
Muy buena atención, muy amable, la habitación muy higienica, la ubicación del hotel muy buena y el lugar es tranquilo, muy bueno el desayuno, me encantó, cuando vuelva a trujillo me volvería a