La hospitalidad que se recibe, lo auténtico del alojamiento, y el trato familiar además de una ubicación perfecta. Hacen a uno sentirse en casa.
Casa con encanto de más 300 años Joaquín el hijo del propietario es una persona muy amable el cual nos explicó toda la historia de Kratovo muy interesante. Recomiendo este lugar.
Muy bien. Una casa con mucho encanto. Me encanto la decoracion y los olores. La familia muy bien, ofrecen rakia e informacion al llegar… y si te gustan los gatos, perfecto!
Very good.