La gastronomía tradicional kazaja destaca por sus platos contundentes a base de carne y productos lácteos. La estrella indiscutible de cualquier banquete es el beshbarmak, elaborado con carne de caballo o ternera cocida servida sobre finas láminas de masa y hierbas frescas. Tampoco dejes de probar la reconfortante sopa sorpa o su variante con leche ak-sorpa, el kuyrdak (un guiso tradicional de asaduras y carne), el aromático arroz palau y los manti al vapor. Otra auténtica exquisitez es el kazy, un embutido especiado de carne de caballo que se sirve cocido, ahumado o curado.
Las comidas siempre se acompañan de pan recién hecho, como los esponjosos y redondos baursaks, panes planos al tandoor y shelpeks fritos en aceite. Entre las bebidas tradicionales destacan el kumis (leche fermentada de yegua), el shubat (leche de camella), el ayran y el curt, un queso seco y salado. Como broche final, nada mejor que un té negro bien caliente servido con leche o nata espesa.
Para saborear estas recetas en un ambiente auténtico, puedes reservar mesa en restaurantes como Saksaul, Satti o Arnau. Además, la avenida Turan se ha convertido en un verdadero polo gastronómico con decenas de establecimientos que ofrecen desde cocina kazaja y georgiana hasta propuestas italianas, japonesas, coreanas y tailandesas.