El suelo en Kioto es carísimo, de modo que los aparcamientos gratuitos son casi un milagro y las torres elevadoras mecánicas del hotel cobran una tarifa diaria considerable. Estos elevadores automáticos tienen límites muy estrictos de altura y anchura del vehículo y exigen reservar plaza con antelación por teléfono o correo. Revisa las medidas máximas del coche y asegura tu espacio con tiempo.