Si viajas en coche, no te confíes solo con ver el icono del aparcamiento en la lista general de servicios. Asegúrate de encontrar la confirmación escrita en las normas del hotel y revisa la tarifa por día para calcular bien el gasto en carretera. En calles con tanta densidad de tráfico es casi imposible aparcar gratis en la acera, y los garajes privados van aparte. Echa un vistazo a los suplementos antes de llegar.