Las calles del sur de Italia son bastante estrechas y el tráfico tiene su miga, así que dejar el coche en la calle no siempre da tranquilidad: busca hoteles con patio cerrado. Si vas en monovolumen alto o todoterreno, fíjate bien en la altura máxima de los aparcamientos subterráneos. Lee con calma los detalles del parking en la ficha del hotel.