Hemos pasado dos noches aquí con la autocaravana. Las vistas impresionantes y todo bien quidado y limpio.
Lugar fabuloso, se come muy bien, cocina tradicional con imaginación de chef añadida. Personal hiper amable, profesional y acogedor.
Después de un largo paseo en bicicleta de montaña por la zona, nos detuvimos en esta encantadora y acogedora granja que resultó ser un descubrimiento agradable, mucho más allá de todas las