Las calles del casco histórico son estrechas y empinadas, y abundan las zonas de tráfico limitado (ZTL): confirma siempre la disponibilidad de aparcamiento en las condiciones del hotel. Si el parking es de pago o tiene pocas plazas, al llegar tarde por la noche podrías encontrarte sin hueco. Consulta las normas de estacionamiento y los horarios de recepción en la ficha del alojamiento.