El hotel es lindo, junto a la playa lo que te da unas vistas espectaculares.
La vista desde las habitaciones es increíble, tienes mar, jungla y si tienes suerte los monos te dan un show en tu balcón.
La alberquita de la habitación es muy pequeña, como un jacuzzi.
La habitación no tiene nada de especial (la verdad es que todo el lugar necesita reformas/mantenimiento porque se ve descuidado), pero nos encantó la enorme piscina, limpia y con total privacidad.
El desayuno es realmente bueno y siempre te dejan elegir lo que quieres y a qué hora quieres que te lo sirvan (si te quedas más de 5 noches, te dan un desayuno flotante gratis).
Nos alojamos 7 días con la pareja de un amigo.
Fue perfecto para nuestra estancia.
Nos sirvieron un desayuno maravilloso en casa todas las mañanas y siempre nos atendieron con amabilidad.