En Delfos las calles son angostas, empinadas y de un solo sentido, por lo que encontrar aparcamiento en la calle es bastante complicado. Tener plaza propia en el hotel te ahorrará quebraderos de cabeza. Fíjate bien en el gálibo de tu coche si el acceso es estrecho o el parking está en el sótano, y confirma el servicio en la ficha.