Si llegas en coche cuando ya ha anochecido, los patios de los hoteles pequeños pueden estar bastante llenos. En las afueras de la capital no conviene dejar el vehículo aparcado en arcenes oscuros; busca siempre recintos con muro alto y vigilancia las 24 horas. Envía un mensaje con antelación para que te aseguren un lugar dentro del portón.