Mtsjeta atrae a visitantes de todo el mundo por ser el corazón espiritual de Georgia y por albergar monumentos excepcionales reconocidos por la UNESCO. En pleno centro se erige la catedral de Svetitsjoveli, del siglo XI, donde se custodia la túnica de Cristo y el milagroso Pilar Vivificante. En su interior podrás contemplar valiosos frescos medievales, vestigios de una basílica del siglo IV y las tumbas de antiguos reyes georgianos.
En lo alto de una colina que domina la ciudad se alza el monasterio de Jvari, un templo del siglo VI construido en el lugar donde Santa Ninó levantó la primera gran cruz de madera. Desde su mirador se aprecia la famosa postal del encuentro de los ríos Aragvi y Kurá. Dentro del núcleo urbano, peregrinos y viajeros también visitan el monasterio de Samtavro, que alberga la iglesia de la Transfiguración y el sepulcro del rey Mirian.
Para quienes aprecian los rincones más serenos, el monasterio de Shio-Mgvime, fundado en un desfiladero de piedra caliza junto al río Kurá, conserva antiguas celdas excavadas en la roca. El legado defensivo de la región se descubre al explorar las pintorescas ruinas de la fortaleza de Bebristsije sobre una colina rocosa y la ciudadela de Ananuri, a orillas del embalse de Jinvali.