GuestHouse pequeño. La dueña es un encanto, nos gestionó el tuktuk de vuelta.
La habitación familiar es muy amplia y limpia, con un balcón que da a unos preciosos arrozales verdes.
Hay mesa con sillas y lugar para dejar la ropa, cosa que se agradece.
La dueña es un encanto, siempre está atenta y te ayuda en todo momento. Las habitaciones son sencillas y básicas, para dormir y poco más.
Habitación simple con todo lo necesario. A 20 min a pie de Alona, ideal di quieres calma. Rodeada de tiendas y carenderias. El AC funciona perfecto. Recomiendo!