Las opiniones de los huéspedes sobre el trabajo de los empleados del hotel están divididas. Algunos visitantes señalan descortesía, gestos groseros y la falta de voluntad del personal para ayudar cuando surgen problemas. En uno de los casos, el recepcionista se negó a aceptar la tarjeta de los huéspedes y los obligó a hacer la reserva a través de Expedia, y para comunicarse con él fue necesario utilizar un traductor del idioma urdu. Al quejarse de los insectos, los empleados a veces simplemente entregan un bote de insecticida. Por otro lado, los huéspedes mencionan un cambio de dirección y elogian al nuevo gerente por su amabilidad y disponibilidad.