Tras habernos alojado en hoteles de todo el mundo, el Hotel de Oberlin es el mejor. La habitación era preciosa y el servicio y la comida del restaurante, excelentes.
¡10/10! Tras quedarnos sin hogar por un incendio reciente, el personal fue sumamente amable y atento. El señor que atendió el restaurante del hotel el martes por la mañana fue muy amable y generoso.
Un hotel precioso con una experiencia gastronómica fantástica en una encantadora ciudad universitaria. Limpio, tranquilo, atractivo y con un personal amable.