Descubre el Hotel «Hostal Ayestaran II» en el corazón de Lekunberri, un refugio tranquilo a tan solo 25 minutos en vehículo de Pamplona, con fácil acceso a la autopista A15. Este establecimiento rural te invita a sumergirte en la atmósfera relajante de la región, ofreciendo una experiencia auténtica y acogedora.
Número de habitaciones: 60
Nos tocó un menú para 2 personas en un sorteo y vinimos s probar. La verdad que hemos comido muy agusto. El servicio excepcional y la comida y el trato excelente. Sin duda repetiremos una próxima vez.
Estuve en una boda y fue inmejorable. Aperitivo genial y, la cena, digna de la tierra. Un solomillo de verdad, no como en los restaurantes normales.
Descansamos en el hotel haciendo la Vía verde del Plazaola, aunque el hotel en sí mismo es una joya turística e histórica. Cuánto habrán visto sus paredes… te vuela la imaginación!
Descubre Hostal Rural Elosta, un refugio acogedor situado en el corazón de Lekunberri. Este hostal, ideal para explorar la riqueza cultural y natural de la región, te invita a sumergirte en la atmósfera tranquila de la villa.
Número de habitaciones: 7
Un 10 sobre 10. Ramón, el que regenta el hostal, una persona fantástica, súper amable, atenta, servicial, y una amabilidad interminable.
Camas cómodas y trato impecable por parte del hombre que lo lleva, super a gusto, muy recomendable!
Un hotel sencillo en el centro del pueblo, habitación limpia, desayuno excelente y muy buen trato del propietario, atento a nuestras necesidades. Nos guardó las bicis en un sitio seguro.
Hostal Ayestaran I en Lekunberri constituye una alternativa inteligente para quienes buscan una experiencia de viaje equilibrada y con valor. Ubicado estratégicamente en el corazón de la localidad, este hotel ofrece una base ideal para explorar los encantos de la región de Navarra.
Número de habitaciones: 37
Nos tocó un menú para 2 personas en un sorteo y vinimos s probar. La verdad que hemos comido muy agusto. El servicio excepcional y la comida y el trato excelente. Sin duda repetiremos una próxima vez.
Estuve en una boda y fue inmejorable. Aperitivo genial y, la cena, digna de la tierra. Un solomillo de verdad, no como en los restaurantes normales.
Descansamos en el hotel haciendo la Vía verde del Plazaola, aunque el hotel en sí mismo es una joya turística e histórica. Cuánto habrán visto sus paredes… te vuela la imaginación!