Descubre Sa Franquesa Vella, un refugio tranquilo situado en Vilafranca de Bonany, un lugar ideal para quienes buscan desconectar y recargar energías tras explorar las costas y los atractivos de la isla. El hotel ofrece una experiencia de confort y relajación, a tan solo 5 kilómetros del corazón del centro urbano y a poca distancia de calas como Cala Millor, Cala Figuera y Cala Santany, cada una con su encanto particular.
Descubre Villa Son Marés, un refugio tranquilo en Badia Gran, a tan solo 14 kilómetros del centro urbano de Llucmajor. Esta villa ofrece una experiencia de descanso y conexión con el entorno natural, lejos del bullicio cotidiano. Su ubicación estratégica facilita el acceso a atracciones locales como Aqualand, la playa de El Arenal y el vibrante Port of Palma de Mallorca, ideales para explorar y disfrutar de la riqueza de la isla.