Un lugar con mucho encanto y mucha paz.
Estás en la isla con una sensación de estar aislado.
Los detalles muy cuidados, cada uno pensado en agradar sin sobrecargas.
La casa increíble, amplia, cómoda, bien equipada, bien ubicada, zona muy tranquila, la casa estaba muy limpia y muy cuidada, quiero destacar la atención de los anfitriones, fue de 10, repetiremos
Un paraíso de casa en Pollenca en una finca rodeada de naranjos y limones. Desconexión total, sin ruidos y en contacto con la naturaleza. Muy bien ubicada. Anfitriones muy cercanos y amables.