Un oasis de paz. Lugar tranquilo, noches mágicas bajo las estrellas. Habitaciones amplias, camas cómodas. Estancias compartidas limpias con todo lo necesario.
Acabamos de llegar a Málaga después de pasar unos días maravillosos en Finca Can Sec.
Lugar precioso, perfecto para desconectar. Estuvimos alojados dos noches, éramos un grupo de 5 y alquilamos un apartamento entero.
Restaurante muy típico y conocido en la zona de Alaró, de acceso complicado pero realmente merece la pena ir por la excelencia de su comida.
Ideal para ir con niños, amigos y familia.
Comida típica mallorquina, muy rica, casera y al horno a leña.
Mejor que la comida solo es la atención de los camareros, muy amables y atentos.
Y sitio de difícil acceso, pero vale la pena.
Realmente es un poco complicado llegar hasta el restaurante, con caminos muy estrechos y carretera bastante en mal estado. Además hay poco sitio para que dos coches pasen a la vez de subida de bajada.