Es un sueño de casa, decorada con mucho gusto, muy confortable, con un jardín precioso. Javier, su esposa, y su perrita Turca amabilisimos, nos dejaron fruta, café y leche para desayunar.
Casa estupenda rodeada de árboles frutales.
Sus anfitriones, amables y cariñosos.
Casa ideal para el descanso.
Es una casa de ensueño, no tiene ni una pega. El dueño espectacular, una persona sabia y generosa. Nos trató de Maravilla, nos dejó fruta, agua, café, leche, zumo… De todo y no tenía porqué.