La casa está genial. Es espaciosa y limpia, con unas vistas que quitan el hipo.
Las camas, son un pelín incómodas. Hay una que dicen de matrimonio, pero es de 1, 20 y para dos, es bastante incómoda.
Lugar perdido para disfrutar de la paz y la tranquilidad de las montañas. Las vistas son indescriptibles sobretodo cuando ves las montañas nevadas.
Hemos estado unos días en familia y ha sido todo maravilloso. La casa espectacular, en una aldea pequeña perfecta para desconectar y cargar pilas, unas vistas a la montaña únicas.