Sinceramente me enamoré de este lugar, tiene una vista increíble, la atención y la calidez humana me hicieron sentir en familia. Su comida casera es un placer de los dioses.
Es un tranquilo, cálido y bonito para comenzar el quilotoa loop.
Tiene espacio para camping o habitaciones, ofrecen cena y desayuno, unas vistas impresionantes tanto de día como de noche.