Nos quedamos en la habitación 15, que tiene 2 dormitorios. Es amplia, con una vista preciosa, nueva. Las camas exquisitas.
Se me ocurre que el baño en invierno puede ser helado. Ahora estaba perfecto.
Está vez sólo pasamos a almorzar, sigue siendo un restaurante delicioso, platos bien presentados, muy bien sazonados y con una increíble vista.
No nos queríamos salir de la piscina, no nos queríamos ir del restaurant, no queríamos dejar de desayunar ni de cenar y queríamos volver a estar en la piscina todo el día y toda la noche.