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Camas: cama doble
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Ojo con las buenas notas de promedio. Aquí, hay detalles que pueden arruinar una estadía. Veamos. Emplazado en un palafito cuya estructura base tiene más de 100 años, Sizigia tiene varios "peros" que se aconseja revisar antes de reservar. Tiene dos tipos de habitaciones: unas dan al mar, las otras a la calle. Las que dan al mar tienen ventanales y cortinas roller que no impiden en paso del sol (en un día de 23° a la sombra, dentro de la habitación registramos 38°, por lo que fue imposible cumplir nuestro deseo de pasar la tarde descansando, leyendo y mirando la bahía). Las que dan a la calle, en tanto, son ruidosas (Montt es una opción de acceso a la ciudad, por lo que durante toda la noche se oyen camiones y motos (si se abren las ventanas, entra ruido; si no, sube la temperatura). Asimismo, la terraza y los pasillos cuentan con techos transparentes de acrílico. Esto genera un efecto invernadero: rico en invierno; molesto en verano. El hotel cuenta con calefacción central, pero no con aire acondicionado ni ventiladores. Al manifestar nuestra disconformidad con la calidad de las habitaciones, el personal fue hostil y, en lugar de ofrecer soluciones (salvo una mucama que nos prestó un ventilador de pie, de 50 cms), la encargada del front desk concluyó: "aquí rara vez hace calor". Lo cierto es que el termómetro marcaba 23° y con eso costaba mantenerse dentro del hotel.
No puedo opinar mucho realmente del servicio de hotel. Solamente pase a la cafetería y fue una experiencia de lo más decepcionante. No sé si la gente que comentó antes tenga razón y me haya comido una mala atención que no es habitual, pero me dejó un muy mal sabor de boca. Llegué aprox 1 hora y 20 minutos antes de cerrar el local y me atendieron casi echándome, una atención sumamente "apresurada" que te gritaba a leguas "Hey, vete, vamos a cerrar" aunque quedará bastante para el horario de este, a eso súmale las malas caras que le hacía la señora de la caja a los demás clientes, una experiencia desilusionante para el potencial que tiene el local con su privilegiada vista.
15:00
11:00
No hay edad mínima para el check-in
San Martín 1087 1097, Castro, 5700000
1097 San Martín, Castro, 5700000
Pedro Montt 705, Castro, Chile, Castro
Pedro Montt 609, Castro, 5700000
Pedro Montt 601, 5700000 Castro, Chile, Castro, 5700000
Pedro Montt 599, 5700000 Castro, Chile, Castro, 5700000
El costo del alojamiento en el hotel Sizigia depende del número de huéspedes y las fechas. El costo promedio por noche es de €80.98.
Puede reservar el hotel Sizigia en ReadyToTrip, con máxima disponibilidad de habitaciones dobles e individuales para estancias tanto diarias como de larga duración.
Pago en línea sin comisión disponible con tarjetas Visa, Mastercard o American Express. Algunas habitaciones pueden estar disponibles sin prepago.
Muchas reservas de hotel pueden cancelarse sin penalización varios días antes del check-in, lo cual es conveniente si sus planes cambian.
Atracciones más cercanas al hotel Sizigia: Iglesia San Francisco de Castro (0.95 km.), Iglesia Nuestra Señora de Gracia de Nercón (3.7 km.), Iglesia Santa María de Rilán (12 km.), Feria Artesanal Dalcahue (14 km.), Iglesia Nuestra Señora de los Dolores (14 km.), Iglesia Nuestra Señora del Rosario de Chonchi (17 km.), Iglesia Jesus Nazareno de Aldachildo (18 km.)
Check-in en Sizigia disponible a partir de las 15:00, check-out antes de las 11:00.
El Sizigia está ubicado a 14 km. del Aeropuerto de Mocopulli.
Aparcamiento está disponible para los huéspedes del hotel.
Iglesia San Francisco de Castro 0.95 km.
Iglesia Santa María de Rilán 12 km.
Feria Artesanal Dalcahue 14 km.
Parque Nacional de Chiloé 28 km.
Iglesia de San Juan 38 km.
Aeropuerto de Mocopulli 14 km.
Aeropuerto de Ancud 63 km.
El hotel es bonito. Y caro. Un palafito remodelado de más de 100 años, como insisten ad nauseam (tanto en pegatinas dispersas por el inmueble como en sus respuestas poco afables a comentarios más críticos: "creemos que este hotel definitivamente no es para usted", le contestaron en otra plataforma a una pasajera defraudada). Cuenta con dos tipos de habitaciones: (a) las que dan al mar y (b) las que dan a la calle. Las que dan a la bahía son en extremo calurosas. Marcan 37 grados. Las que dan a la calle son ruidosas. La carta es pobre. Como opción salada, solo ofrecen prensados, los que demoran 45 minutos en preparar. El personal es ineficiente, poco amable, en definitiva, desagradable, al punto de ser mal educado y hostil. Después de observarles interactuar con otras personas, además de leer comentarios aquí y en otros sitios, tengo la sospecha de que esto solo corre para quienes son de nacionalidad chilena. El trato es completamente distinto si provienes de un país de lengua inglesa, alemana, francesa o escandinava… Desde la década del ochenta, me he hospedado con regularidad en muchos hoteles de perfiles muy diversos, algunos de lujo y otros no tanto, como uno con sillones plastificados y un zapato flotando en la piscina, cuya agua que llevaba años sin filtrar. Y aún así, aquella experiencia fue infinitamente mejor que esta. Nunca había sentido tantas ganas de arrancar de un lugar como me pasó en Sizigia, y esto siendo que el servicio que venden es el de la hospitalidad.