Las furgonetas altas o los coches con baúl de techo no caben en todos los garajes subterráneos de los edificios históricos, así que conviene mirar la altura máxima permitida. Al llegar tarde por la noche a Montreal, las plazas exteriores del hotel suelen estar ocupadas, y aparcar en la calle en invierno tiene restricciones por la retirada de nieve. Revisa los detalles del garaje antes de viajar.