Llegamos en Nochebuena y nos ofrecieron un cuarto y una cena estupenda. La comida realmente deliciosa. Vino y licor muy ricos hechos por los dueños. El dueño muy amable y sonriente.
Mi pareja y yo llegamos ya tarde por la noche y no teníamos reserva. Nos atendieron muy bien, nos dieron habitación y de cenar. El personal es muy amable y muy atento.