El bistro del hotel sirve platos de la cocina tradicional australiana y de pub, entre los cuales los huéspedes destacan con gran entusiasmo los jugosos filetes, las costillas de cerdo, el barramundi y la parmigiana. Los clientes elogiaron la rapidez de los cocineros, la frescura de los ingredientes, las deliciosas patatas fritas, así como los cócteles de la casa y la cerveza helada. Sin embargo, en algunos casos, los clientes se encontraron con ingredientes incorrectos en los sándwiches, exceso de grasa en los cortes de carne y una calidad inadecuada en los refrescos de grifo. En general, el personal del establecimiento intenta adaptarse a las necesidades de los clientes, sirviendo platos calientes incluso cuando los huéspedes llegan después del cierre oficial de la cocina.