Alquilar un coche o un todoterreno es la mejor manera de descubrir las calas vírgenes de la isla, pero conviene asegurarse de que las condiciones de aparcamiento (gratis o de pago) aparezcan detalladas. Te evitará sorpresas en el presupuesto y no tendrás que dar vueltas por la noche buscando sitio cerca de los restaurantes. Revisa bien los servicios para vehículos antes de reservar.