Un hotel muy limpio y acogedor con una excelente relación calidad-precio. Camas cómodas, una habitación de buen tamaño y un desayuno perfectamente aceptable.
Muy recomendable. Es un hotel céntrico y muy cómodo. El servicio es impecable y tiene un restaurante con comida típica de la zona. El bar se puede tomar copas y el servicio es agradable.
Lugar bien ubicado… el pueblo precioso … aunque no hables alemán procuran entenderte.