Todo salió a la perfección. El hotel está situado a pocos metros de la estación de S-Bahn (conexión directa con Múnich). El precio de la habitación incluía un buen desayuno.
El hotel luce bonito y limpio desde la calle, al igual que su interior. El dueño es amable y el personal siempre sonríe. Las habitaciones son bonitas, espaciosas e impecables.
Me alojé en el hotel 5 noches.
El personal fue muy amable y servicial.
Un pequeño inconveniente: la ducha es un poco pequeña.