El Desfiladero de la Hermida, situado en Linares, destaca por ser el cañón más largo de Cantabria. Tallado por el río Deva en la roca caliza, presenta paredes que alcanzan hasta 450 metros, formando un corredor natural que une el interior con la costa. Su formación geológica data de millones de años y la zona ha sido habitada desde tiempos prehistóricos; restos arqueológicos cercanos confirman la presencia humana en la antigüedad. El recorrido principal conecta pueblos tradicionales, brindando una experiencia tanto natural como cultural.
Para aprovechar la visita, conviene considerar que el desfiladero se presta a caminatas y excursiones en bicicleta. La senda está señalizada y no presenta dificultades técnicas extremas, pero se recomienda llevar calzado adecuado y agua, ya que algunos tramos carecen de sombra. La temporada de primavera y otoño aporta temperaturas suaves y menor afluencia, mientras que en verano la zona atrae más turistas y el calor puede ser intenso en las horas centrales del día. Evitar las jornadas de lluvia es pertinente, porque el río puede aumentar su caudal y algunas sendas convertirse en resbaladizas.
A la hora de elegir alojamiento cercano, es importante definir el propósito del viaje. Viajeros interesados en la naturaleza preferirán hostales o casas rurales ubicados en pueblos adyacentes, donde se puede experimentar el entorno con tranquilidad y acceder rápidamente al desfiladero para hacer excursiones al amanecer o al atardecer. Para quienes viajan con grupos grandes o buscan mayor independencia, los apartamentos en Linares ofrecen espacios amplios y facilitan la preparación de comidas. Si la intención es combinar visitas a sitios culturales y gastronómicos de la región, hoteles en la villa principal proporcionan una base con servicios complementarios y conexiones de transporte.