El propósito de la visita condiciona la mejor ubicación del hotel. Para turismo cultural o familiar, lo ideal es un hotel en el Outer Harbor o cerca del Aquarium. Para viajeros de negocio conviene buscar alojamiento cercano al Centro de Convenciones de Baltimore. Para quienes vienen a eventos deportivos o conciertos, alojarse en proximidad a Camden Yards o la Royal Farms Arena ofrece rapidez de acceso.
El presupuesto delimita claramente el tipo de alojamiento. Baltimore cuenta con desde hoteles de lujo y cadenas conocidas hasta hostales económicos, apartamentos turísticos, y casas de huéspedes. Para viajeros con presupuesto limitado, opciones en áreas como Highlandtown o Hampden pueden ser muy asequibles sin sacrificar calidad.
Los criterios al momento de reservar un hotel suelen incluir servicios que marquen la diferencia, como desayuno incluido para comenzar el día con energía, parking propio o cercano dada la dificultad de estacionamiento en el centro, conexión Wi-Fi gratuita, y aire acondicionado para los meses más cálidos. Algunos viajeros valoran especialmente las piscinas para relajarse tras un día de exploración urbana.