Durante los meses cálidos, resulta imprescindible pasear por el parque de la Colina del Bastión y hacer una travesía en barco de una hora por el canal urbano y el río Daugava. Para un día en familia, el extenso parque Mežaparks a orillas del lago Ķīšezers es un acierto seguro, ya que allí se ubica el centenario Zoo de Riga, hogar de tres mil animales. La oferta de ocio se completa con el histórico Circo de Riga, el interactivo Museo del Chocolate de la fábrica Laima y el parque de ciervos More.
Si prefieres la diversión acuática, el parque acuático Līvu cuenta con más de cuarenta atracciones. Quienes busquen relajarse frente al mar pueden escaparse a las arenas de Vecāķi, a la duna Baltā kāpa en Saulkrasti o a la playa de Vakarbuļļi, distinguida con la Bandera Azul. Además, a solo media hora en tren se encuentra el balneario de Jūrmala, con sus concurridas zonas de playa en Lielupe, Bulduri, Dzintari y Majori.
La agenda cultural se mantiene viva todo el año. En invierno, la plaza de la Catedral acoge un entrañable Mercado Navideño, y al final de la temporada se celebra la fiesta tradicional de Meteņi. En primavera tienen lugar la Noche de los Museos y el Festival de la Cerveza en el Jardín de Vērmane. El verano vibra con la mágica fiesta de Līgo y el Día de la Ciudad, mientras que en septiembre destaca la Fiesta de la Cosecha.
Al caer la noche, la vida nocturna se concentra en pubs y discotecas. Podrás degustar cócteles en el histórico bar Black Magic, catar cervezas artesanales en Easy Beer y Labietis, o bailar en salas como Kalku Varti, STUDIO 69 y GODVILL.