Ciudad de México atrae a viajeros de todo el mundo gracias a sus siglos de historia y a su impresionante legado patrimonial. La ruta suele comenzar en el corazón de la capital, el Zócalo, donde conviven las ruinas prehispánicas del Templo Mayor, la majestuosa Catedral Metropolitana —la más antigua de América Latina— y el Palacio Nacional, célebre por los murales históricos de Diego Rivera.
Muy cerca se alza el elegante Palacio de Bellas Artes, un recinto de estilo neoclásico y art nouveau que alberga destacadas exposiciones artísticas. A pocos metros se encuentra la icónica Torre Latinoamericana, con su mirador de 44 pisos, y la histórica Casa Talavera, del siglo XVIII. Siguiendo por el Paseo de la Reforma, destaca el imponente Ángel de la Independencia, un monumento de 35 metros de altura convertido en el gran emblema de la capital.
A unos cincuenta kilómetros se ubica la imponente zona arqueológica de Teotihuacán, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En esta legendaria ciudad de los dioses se pueden recorrer la Calzada de los Muertos y admirar las monumentales Pirámides del Sol y de la Luna, junto con el Templo de la Serpiente Emplumada. Además, la metrópoli cuenta con más de un centenar de museos, entre los que sobresalen el Museo Nacional de Antropología y el Museo Nacional de Historia.