La gastronomía tradicional berlinesa se caracteriza por platos contundentes donde la carne es la gran protagonista. En los restaurantes locales se suele pedir codillo de cerdo, sopa de guisantes con embutidos ahumados, hígado de ternera con manzana y albóndigas Buletten acompañadas de ensalada de patatas. El tentempié callejero estrella es el currywurst, una salchicha asada servida con salsa de curry que congrega largas colas frente a los puestos de Curry 36. De postre destaca la famosa berlinesa, un tierno bollo relleno de mermelada, y en primavera triunfa el espárrago blanco recién recolectado.
Los aficionados a la cerveza suelen decantarse por marcas como Berliner Pilsner, Berliner Kindl y Schultheiss, o bien prueban la refrescante Berliner Weiße combinada con sirope de frutas. Para empaparte del ambiente más auténtico, visita la cervecería al aire libre Prater, la más antigua de la ciudad, en activo desde 1837. La comida callejera, con sus asequibles kebabs y döners, abunda por doquier, y cada jueves se celebra un concurrido evento de street food en el mercado Markthalle IX de Kreuzberg.